Identidad Digital y Reputación Online

Este mes de noviembre INTECO ha publicado una guía sobre Identidad Digital y Reputación Online, en la que se analiza lo que es la Identidad Digital Corporativa y la situación en que se encuentran las empresas españolas respecto a ella; las virtudes y desventajas que puede suponer para la empresa el uso de las redes sociales por lo que se refiere a su reputación; los riesgos que puede tener una empresa que utiliza estos medios, y las acciones que puede llevar a cabo tanto preventivamente como en caso de que se produzca algún incidente relacionado con su reputación.

Así, en primer lugar, en esta guía se indica que la mayoría de las empresas españolas tiene presencia, mediante algún perfil corporativo, en alguna de las redes sociales existentes hoy en día y que la mayoría se encuentran en Facebook (88,7%); mientras que algunas se encuentran en Twitter (29’6%), Linkedin (10’1%) o Youtube (9’8%).

También se habla de la reputación online, es decir, la valoración o imagen que tiene una empresa en Internet, la reputación que tiene en función de cómo se mueve por la red, los perfiles de que dispone, lo que publica y la difusión que hace de su empresa en el mundo online. Como establece la guía, una buena gestión de la reputación online, incluye una serie de prácticas como: la adopción de estrategias de optimización de resultados en motores de búsqueda, posicionamiento en los buscadores de Internet, por ejemplo, mediante contratación de campañas AdWords en Google, y la buena utilización de las redes sociales para promocionar o dar a conocer las actividades de la empresa. Esta reputación, también va ligada a cómo se coordine la reputación de la empresa con la de sus representantes, para que hagan una difusión correcta de la empresa y dispongan de un buen perfil, ya que lo contrario puede suponer un problema para el prestigio de la empresa. En definitiva, se trata de tener una buena estrategia para comunicarse y promocionarse adecuadamente en estos medios sociales.
Respecto a los riesgos que puede tener toda empresa en el mundo online, como indica la guía, encontramos:
1) La suplantación de identidad, esto es, la usurpación de identidad del perfil de la empresa por parte de terceros malintencionados como el Phishing (haciéndose pasar por la propia empresa para que el usuario le facilite los datos y así, poder robar información o dinero del usuario) o el Pharming (cuando se teclea una página web y nos remite a otra que no es la oficial, suplantando la identidad de la empresa).
2) El registro abusivo de nombres de dominio. Hay empresas o profesionales que contratan algunos dominios sin utilizarlos después. Esto provoca que una empresa que está interesada en contratar un dominio para utilizarlo, se encuentra con que no lo puede hacer y que, además, si quiere registrarlo, debe adquirirlo al mencionado titular a cambio de un precio que, muchas veces, suele ser elevado.
3) Ataques de seguridad como, por ejemplo, el hecho de que una página web de una empresa reciba tantas visitas que se bloquee, todo esto provocado por una serie de equipos informáticos que han coordinado para ello.
4) Fuga de información como, por ejemplo, que la empresa disponga de una Intranet a la que puedan acceder los socios o clientes y que se produzca una fuga por la que terceros puedan acceder a esa información que, en algunos casos, puede ser asociada a personas físicas y, por lo tanto, estar sujeta a la normativa de protección de datos y a las correspondientes sanciones.
Esta fuga de información puede ser interna como externa. En el primer caso, puede producirse por un error de los trabajadores o por una acción consciente o intencionada. Mientras que, de forma externa, puede darse por parte de malware (programa creado directamente para el robo de datos) o por ataques conocidos como Man in the Middle, consistentes en que el atacante se infiltra entre el servidor web de la empresa y el equipo que solicita conexión a este servidor, desde donde accede o filtra información.
5) Otra forma de mala reputación es mediante la publicación por terceros en los diferentes portales o medios sociales, de información falsa o dañina para nuestra empresa.
6) Otra forma de mala utilización de nuestra reputación es cuando nos encontramos con que un tercero ha utilizado nuestra imagen (nuestro logotipo, nuestros productos, nuestra imagen…) para vender sus productos, por lo tanto, aprovechando nuestra imagen para lucrarse o ganarse una buena reputación él mismo.
Frente a ello, como indica esta guía, tenemos diferentes acciones legales que podemos llevar a cabo, como el ejercicio del derecho al honor, el derecho de rectificación; solicitar la responsabilidad, vía normativa de comercio electrónico, al responsable o prestador del servicio; ejercer acciones vía competencia desleal o en defensa de nuestra marca o,  incluso, en virtud del código penal. Se habla del derecho al olvido en Internet, indicando que no existe propiamente, ni tan siquiera, a diferencia de las personas físicas, se puede ejercer el derecho a cancelar o rectificar información. Así, las personas jurídicas tan sólo podrían ejercitar acciones en defensa del derecho a su honor.
En la última parte de la guía, se establecen una serie de recomendaciones. Por un lado, encontramos las acciones preventivas, entre las que se encuentran acciones como la necesidad de definir una estrategia de identidad corporativa, establecer una buena interacción con los usuarios en las redes sociales para que cuando hablen de nosotros, lo hagan bien; cumplir con la normativa aplicable al entorno digital (protección de datos, comercio electrónico y servicios de la sociedad, propiedad intelectual…), puesto que la imposición de una sanción en estos campos tiene grandes efectos sobre la reputación online de la empresa; adoptar medidas de seguridad y realizar una monitorización y seguimiento de la reputación online. Por otro lado, como recomendaciones reactivas, la guía establece acciones como la detección del incidente y el aviso a la organización, la denuncia a los proveedores de los servicios afectados, llevar a cabo las acciones legales que correspondan o recuperar el nombre de dominio, si ese es el caso.
Está bien pues, que tengamos presencia en las redes sociales para promocionar nuestra empresa pero es importante que tengamos en cuenta cómo lo hacemos y qué riesgos corremos, si así lo hacemos.
La legalidad de tu empresa,
en las mejores manos


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